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¡Atención! Perro a bordo

Esta semana hemos tenido más de una visita con dudas sobre la seguridad vial y nuestros cachorros; por lo que esperamos este post os sea de ayuda.

 

Ateniéndonos a ley, el artículo 11 del Real Decreto Legislativo 339/1990 del 2 de marzo, y que fue modificada por Ley 17/2005 indica sobre los animales:

 

El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos.

 

La sanción de esta falta puede conllevar hasta 100€ sin retirada de puntos. Y para los dudosos, la multa no va al dueño del perro sino al conductor del vehículo.

 

 

Dicho esto, ¿Porqué recomendamos siempre utilizar un trasportín o arnés homologado?

Por nuestra propia seguridad.

 

En caso de accidente, yendo a una velocidad de 50km/hora, el perro lanzado multiplica 35 veces su peso. Eso significa que si nuestro perro pesa 3 kilos y por no llevarlo debidamente atado es lanzado contra nosotros, recibiremos el impacto de 105 kg directamente aa nuestra espalda / nuca/ cabeza.

 

Es por ello que cuando tomamos precauciones de sujetar a nuestro perro, no es solo por su seguridad, sino por la nuestra también. Existen varios tipos de sujeciones:

 

  • Malla de separación o rejilla divisora.

Esta es una buena opción en caso de que el perro se agobie o tenga gran tamaño, pero es también la más peligrosa a nuestro parecer, ya que esta red no evitará que el perro salga lanzado en caso de colisión. No todos los coche admiten esta instalación y hay que tener cuidado de que cumplan la norma DIN 75410-2.

 

  • Arneses

Hay de muchos tipos en el mercado, pero solo recomendamos los homologados por las normas ECE R17 o DNI 75410-2. Los arneses van sujetos al sistema de sujeción del cinturón mediante un acople o con dispositivos Isofix. No vale colocar este enganche al collar del perro, ya que no retienen al perro, por lo que hay que comprar esto junto al arnés que suele estar relleno de espuma para proteger al animal en caso de colisión. Del mismo modo, no hay que dejar que se pueda mover demasiado en cualquier dirección, lo mejor es mantener corta la correa, lo suficiente para que se tumbe o se tenga de pie.

 

Es nuestro sistema favorito ya que le da cierta libertad a nuestra mascota mientras sigue controlado, pero según la RACE tampoco carece de riesgos ya que a más de 50km/hora han demostrado ser de poca utilidad. Los enganches suelen romperse, y el perro es lanzado también. Es por ello que recomiendan la utilización de los arneses con doble enganche a la hebilla del cinturón.

 

  • Trasportines

Es el método más seguro, sobre todo si lo colocamos en la parte trasera del vehículo o detrás del asiento del conductor en el suelo. No hay que ponerlo sobre el asiento, o sujeto con el cinturón de seguridad ya que se ha demostrado que el trasportín se rompe y sale la mascota despedida.

 

Para mayor seguridad, llamamos esta semana a la DGT para saber más sobre la legislación del transporte de nuestro perro, y nos repitieron lo ya dicho. No hay una norma específica, pero la lectura e interpretación de la ley impone los métodos de seguridad descritos.

 

La DGT pone a disposición de los usuarios de internet un decálogo de buenos comportamientos para los dueños de los perros. Aunque escaso  a nuestro parecer, puede seros útil para enseñar a los niños las reglas básicas del comportamiento. Podéis verlo y descargarlo en el siguiente enlace.

 

En este otro enlace podéis encontrar toda la información resulta por la RACE al respecto.

 

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