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Sobre el peligro de elegir una raza de moda

Desde hace más o menos un siglo, el aumento de perros en la sociedad se ha realizado de porcentual, a la par que la bajada de natalidad. No es de extrañar que las parejas jóvenes (y no tan jóvenes) dejen para más adelante la crianza de un niño; pero en cambio, tengan entre una y tres mascotas. Esto responde a unas necesidades de la sociedad en la que no vamos a meternos; pero si que quereos incidir en el hecho de que cada vez tenemos más perros y gatos en nuestros hogares.

Es por ello, para obtener una convivencia pacífica con todos nuestros vecinos, que la elección de nuestro compañero debe realizarse de manera consciente y meditada. Llevarnos por la estética de una u otra raza, o porque está “de moda” es lo peor que podemos hacer. Y al final, el que lo sufre, será nuestro animal.

 

 

¿Qué queremos decir cuando un perro está “de moda”? Tal como la ropa, los estilos, los coches, etc. Están sometidos a los vaivenes de la publicidad y la industria de la moda, los perros también pueden estarlo. Así ha sido con los perros de la reina, los Corgis; ocurrió con la serie REX y los Pastores Alemanes, con el Chihuahua de la Paris Hilton, y la publicidad de Scottex y los Golden Retriever.

 

¿Creéis que exagero? Consultar estos enlaces. En todo ellos hablan de los perros que se han puesto de moda en ese año, ya sea porque algún famoso lo ha sacado a la luz, o porque los consideramos “graciosos”.

 

 

ENLACES

 

 

Hacemos un breve resumen: en los 70 fueron los Border Collie, en los 80 los Cooker y los Pastores Alemanes, en los 90 Dálmatas, y San Bernardos, en los 2000 los Bulldog y los Carlinos, en el 2010 los Pitbull, y más recientemente, los Galgos. Hemos ido reduciendo el tamaño de los perros de moda, porque vamos aprendiendo, pero seguirnos eligiendo por características físicas más que emocionales.

 

En nuestro caso como criadoras, vemos un montón de gente que nos pide Bichon Maltés por “ese perro blanco” (el blanco también se ha puesto de moda, pero eso entraremos a debatir en otro momento). Muchas veces la persona en cuestión no sabe nada más que el color de la raza. Este es un perro que requiere de peluquería diaria y cuidados semanales para mantener esa estética; y por otro lado, de actividad diaria y mucha socialización. En cambio, el Shih Tzu es un perro mucho más conformista. No necesita de muchos paseos, de bastante menos peluquería, y vive un poco más… pero no tolera bien el cambio. Son perros de costumbres.

 

Es nuestro deber, como propietarios responsables, informarnos sobre la forma de ser de la raza que estamos buscando, sus cuidados específicos, y sus necesidades generales.

 

 

 

Huelga decir que sin querer, dejarnos influenciar por estas series, anuncios y  famosos es lo más habitual. Las marcas pagan por ello ingentes cantidades de dinero. Pero en tema de animales, en nuestro nuevo familiar, deberíamos de tener aspectos mucho más importantes. No olvidemos que de media, un perro puede vivir entre 10 y 15 años, y un gato entre 15-20 años. Pasaremos un cuarto de nuestra vida con el si tenemos la fortuna de llegar a los 80 años. Y hay que tener en cuenta todos los cambios que pueden ocurrir en ese tiempo: cambios de casa, aumento de la familia, aumento de horas de trabajo, reducción de tiempo libre, enfermedades que podamos padecer… y él estará en todos esos momentos. Hay que planear a largo plazo.

 

Empecemos por las preguntas obvias:

  1. ¿Estamos preparados para tener un perro? Supone una inversión media anual de 500€ entre gastos veterinarios, comida, juguetes, hoteles caninos, etc.
  2. ¿Cuánto tiempo libre tenemos? Si sólo podemos dedicarle media hora al día, quizás nos conviene más un pez. Un perro necesita salir, conocer otros compañeros perrunos, horas de peinar y asear… esto supone entre 1 y 3 horas diarias dependiendo de las necesidades del perro.
  3. ¿Dónde vivimos? Un piso, por mucho que queramos, quizás no es el mejor sitio para un mastín de 60 kilos, o un pastor vasco que requiere de actividad y espacio. Tampoco es lógico condenar a un Husky a vivir en una ciudad como Sevilla con 40 grados a la sombra en verano.
  4. ¿Hacemos ejercicio? ¿Y queremos que nos acompañe? Consulta sobre esto en nuestro post de la semana pasada.
  5. ¿Puedo permitirme una peluquería canina cada pocos meses? Los perros de pelo largo por lo general necesitaran de cortes y arreglos cada mes o cada dos meses. Eso supone una inversión en su salud y estética de entre 20 y 50 euros cada vez. No todos los bolsillos pueden sopórtalo. La otra opción es aprender a realizar nosotros estos arreglos, pero supondrá una inversión mayor de tiempo (ver la pregunta 2).

Hay 343 razas reconocidas. Segura que alguna casa a la perfección con nuestras exigencias. Aquí te dejamos un test de Pedigree que nos resulta interesante, aunque lo complementaríamos con algunas razas más por cada elección. Nos gusta el apartado de características acordes a nosotros: tamaño del perro, sociabilidad, horas de trabajo, etc.

 

 

Y ni siquiera tiene que ser de raza. Pregunta en la Protectora de animales de tu ciudad sobre los perros disponibles y sus características. No te dejes llevar por la pena o la belleza del perro en estos casos, ni siquiera por la raza. Adquiere sólo aquel perro o gato que pueda complementar tu vida, ya que de lo contrario, el perro sufrirá y tú sufrirás. El principio del abandono comienza en una mala adopción/compra.

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