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Pros y Contras de la Castración

Muchos de vosotros venías ya con una pregunta en mente: Castración ¿si o no? Hemos oído de todo al respecto, desde las excusas más inverosímiles, las historias con final triste cuando no se esterilizó, las historias tristes cuando sí se hizo,  los mitos más enrevesados… Así que nos hemos puesto manos a la obra y os dejamos aquí los pros y los contras de la castración para que podáis elegir sin dejaros influenciar por el “es que me han dicho…”.

 

Lo primero es ahondar en el término “castración”. Sabemos que no es muy agradable al oído, por lo que muchos de nosotros solemos utilizar el de “esterilización”. Y aunque ambas tienen como objetivo la imposibilidad de la reproducción tanto en machos como en hembras, hay una diferencia esencial por la que no debemos equivocarnos al mencionarlas.

 

La esterilización implica el cierre mediante cirugía de los conductos por el que pasan el esperma o los óvulos (ligadura de trompas) para evitar que nuestro perro pueda reproducirse. Esto quiere decir que sus órganos sexuales siguen intactos, y que aún padecerán las hormonas sexuales.

 

La castración es la eliminación de estos órganos sexuales (gónadas y útero y/o ovarios) mediante una cirugía.

 

En ambos casos se realiza una pequeña cirugía, en el caso de los machos mucho más simple y de fácil recuperación que las hembras. Nosotros recomendamos la castración en todos los casos, ya que en las esterilizaciones las molestias del impulso hormonal siguen intactas, y los beneficios se reducen.

 

PROS

 

  • Reduces significativamente las posibilidades de que tu perro tenga cáncer. Muchos de los cánceres están relacionados con el aumento o descenso de las hormonas, por lo que eliminando estas, y eliminando las gónadas, reducimos su incidencia. Sobre todo en las hembras, se reduce del 25% al 0.05% de sufrir cáncer de útero o de mama. En los machos reducimos los cánceres de próstata, testículos y hasta de las glándulas anales.

 

  • Prevención de piometra en el caso de las hembras. Según el mismo estudio, el 80% de las hembras que han sufrido cuatro o más celos padecerán esta importante infección en el útero. Reducimos la posible mortalidad de nuestra perra con la cirugía.

 

  • Eliminamos posibles embarazos indeseados. En 2014 un 13% de los abandonos se dieron por camadas indeseadas. De los 139.000 perros y gatos abandonados en ese año, 18.070 fueron por este motivo.

 

  • Eliminamos enfermedades de Transmisión sexual. Más adelante hablaremos sobre estas enfermedades. Pero si, nuestro perro también puede sufrirlas, y pueden ser muy graves. En este artículo puedes informarte más.

 

  • Reducción significativa o eliminación completa de conductas sexuales. Frotamientos contra piernas, peluches y otros enseres podrían ser eliminados. En algunos casos estos se dan por dominación, o juego, por lo que podrían no desaparecer. Recordar que tras la cirugía hay unos meses en los que las hormonas aún corren por la sangre, por lo que no se estabilizarán hasta tiempo después.

 

  • Reducción significativa del marcaje en machos y hembras.

 

  • Reducción significativa del estrés, la agresividad y la frustración. Al eliminar las hormonas, nuestro perro no se encontrará en continúa búsqueda de compañero sexual. Se reducen sus frustraciones sexuales, ya que el perro es un animal olfativo y aunque huela a la vecina de enfrente que se ha puesto en celo, ya no sentirá el impulso que lo volvía loco.

 

  • Evitamos los embarazos psicológicos en las hembras. Este trastorno provoca sufrimiento a nuestra perrita, por lo que con la castración ganamos en salud psicológica también.

 

  • Alargamos la vida de nuestros compañeros, y les damos mayor calidad.

 

 

 

CONTRAS

 

 

  • Los perros engordan. MEDIO MITO. Es cierto que sin una correcta alimentación nuestro perro engordará. Una vez esterilizado necesitará de un pienso Ligth bajo en calorías, ya que su metabolismo se ha ralentizado y ya no necesitará de tantas proteínas

 

  • Las perras tienen que tener una camada al menos en su vida. MITO COMO UNA CATEDRAL. No, no necesitan tener una camada por lo menos. No le afectará en nada, ni social, ni psicológicamente.

 

  • Cambia su personalidad. Es cierto. Pero a veces ese cambio puede resultar a mejor. Un perro con hormonas y un estímulo continuo puede derivar en agresividad, ansiedad, depresión e hiperactividad. Eliminando las hormonas nuestro perro será más tranquilo y equilibrado por lo general.

 

 

 

  • Es una cirugía de riesgo. Es cierto, es una cirugía y todas tienen sus riesgos, sobre todo con las anestesias y ciertas razas de perros. Pero los veterinarios están cada vez más especializados, y los riesgos son mínimos. Muchas clínicas para evitar disgustos hacen pruebas de anestesia y corazón antes de realizar el procedimiento.

 

  • El post operatorio produce dolor a las hembras. MEDIO MITO. No nos engañemos, es una cirugía. Algo de malestar puede producirse, pero no en todos los perros, y no en todos los casos. Con la correcta mediación y un buen procedimiento nuestro perro no tendrá problemas.

 

  • Mi perro sufrirá incontinencia urinaria. MEDIO MITO. En algunos casos muy específicos, y sobre todo en las hembras, esto puede producirse. Si ha habido una incorrecta curación o un exceso de hormonas en el momento de la cirugía, podría tener incontinencia, pero para ello deberemos pedir al veterinario que le haga los preoperatorios oportunos.

 

  • Puede sufrir en el futuro hipotiroidismo. Es verdad. Hay una posibilidad de que sufra hipotiroidismo, pero las incidencias son muy bajas a este respecto. Consúltalo con tu veterinario.

 

  • Si se opera antes de los 5 meses puede padecer cáncer tipo sarcoma. Es cierto, se han vinculado en EEUU varios casos de castración temprana con este tipo de cáncer. Es por ello que la edad adecuada es entre los 6 meses y el año de edad.

 

  • Puede alterar su crecimiento. MITO. No hay estudios que corroboren esta teoría. Aun así, en los perros grandes, se recomienda la operación al año y medio o a los dos años de edad.

La castración puede hacerse entre los 4 meses (machos) y 8 meses (hembras) de edad. En las hembras, hacerlo antes del primer celo (la primera vez puede ser a los 6 meses si es de tamaño pequeño) reduce las posibilidades de padecer cáncer de útero. Y no hay fecha límite para realizar esta cirugía, aunque los perros de más edad deberán primero hacer un chequeo veterinario.

 

 

Sobre precios de esta cirugía, tendrás que preguntar a tu veterinario habitual. Los precios varían mucho de sur al norte, peso y edad del animal, y de veterinario a veterinario. Nosotros te recomendamos que vayas al que te dé más confianza, independientemente del precio. En machos una castración puede empezar desde 80 a 250€, y en hembras de 250 a 600€. En algunas sólo cubre el coste de la operación, y en otras el posoperativo y el preoperatorio. La convalecencia en los machos suele ser de tres días, y en las hembras de una semana, pero lo mejor es informarse con un especialista.

 

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