A la hora de adquirir un perrito, una de las cuestiones que más os suelen preocupar es el peso que adquirirá nuestro cachorro cuando sea adulto. Es normal, sobre todo cuando es importante para que nuestra día a día y nuestra vida (así como la de nuestro perrito) no se vea afectado negativamente. Así puede pasar cuando eres una persona que viaja mucho y no quieres dejar a tu peque en un hotel canino, o cuando eres una persona de cierta edad o dolencias que no te permiten coger mucho peso en brazos.

Pero por mucho que nos gustaría a los criadores afirmar rotundamente y al 100% qué peso va a adquirir vuestro peque, la verdad es que es casi imposible hacerlo antes de los dos meses y medio / tres meses. Entran en juego además múltiples factores que veremos a continuación y que afectarán posiblemente en su crecimiento, sin que el criador pueda hacer mucho para evitarlo. Es por ello que la mayoría de criadores te darán un rango a la hora de preveer su peso, así como los pesos de los padres y a poder ser de los abuelos para poder imaginar cómo será. Un gran gran GRAN porcentaje es cuestión de genética.

También es importante antes de empezar, saber cuál es el estándar de la raza que vamos a adquirir. El estándar es el cúmulo de características habituales que se dan en una determinada raza, registrado y apoyado por la Federación Cynecológica Internacional (FCI). Puedes consultar todos los estándar en su página web, o a través de la página de la Real Sociedad Canina (RSCE), afiliada a la FCI. Decir antes de nada que no es la única Federación que existe, ahí tenemos a la AKC (American Kennel Club como ejemplo) pero la mayoría de criadores trabajan con los estándar de la FCI.

Aquí podeis ver el estándar del Bichon Maltés y aquí el del Shih Tzu. Si un perrito está por encima o por debajo del peso de su estándar, no significa que no sea de raza, sino que está fuera y por lo tanto no se podrá presentar a exposiciones. Son los que la gente comúnmente llama Toy o miniatura (palabra que a mi personalmente me gusta más).

Peso vs. Altura

No es lo mismo peso que altura. A veces queremos un perrito pequeño, y eso nos puede llevar a adquirir un perro con un peso mucho más elevado que otro más alto. El caniche suele ser un ejemplo claro, es un perrito muy ligero pero de pata muy larga. O el Shih Tzu, que es muy bajito pero con una tripa muy ancha y por lo tanto con un peso más elevado. Así como habremos de leer el estándar de la raza que busquemos para asegurarnos de su rango de peso, también deberemos mirar la altura habitual.

La altura se mide hasta la cruz, detrás del cuello del perro en el lugar donde terminan sus escápulas (hombros). La altura suele ser un poco más fácil de preveer, aunque también tiene sus peculiaridades.

Para que veais un poco: El Shih Tzu debe tener una altura menor a 27 cm, y su peso suele rondar entre 4.5-7.4 kilos. En el Bichon Maltés la altura de los machos suele ser de 21-25 cm y de 20-23cm en hembras, pero su peso ronda entre 3 a 4 kilos.

Peso vs. Edad

Que levante la mano quien quiera volver a tener el mismo peso que tenía con 15 años. Bueno, pues lo mismo ocurre con los perros. Las etapas de crecimiento vienen aparejadas con un aumento de peso paulatino, no siendo el mismo de joven, que de adulto, que de senior. El peso medio se suele tomar cuando tienen unos dos años de edad, pero hay que tener en cuenta que este puede variar posteriormente.

Entre su nacimiento y los tres meses, el crecimiento es vertiginoso, pudiendo crecer hasta medio kilo en cuestión de 15 días, adquiriendo en el primer mes hasta un 400% de su peso al nacer (recordar que este post es para perros pequeños; los perros grandes y medianos tienen otras gráficas y otros datos). De tres meses a seis meses entrarían en la etapa adolescente, junto con el cambio de dientes de leche y la entrada a la madurez sexual. Es cuando el crecimiento comienza paulatinamente a reducirse en velocidad. Es entre los seis meses y el año y medio cuando nuestro perrito entrará en la edad adulta, su cuerpo ensanchará y cogerá el peso definitivo, tan lentamente que apenas lo percibiremos. En esta última etapa se suele coger medio kilo más.

Cuando alguien busca garantía absoluta de peso, no recomendamos coger al perro antes de los cinco o seis meses.

 

Peso y mitos

He aquí un punto importante. Son muchos, muchísimos, los que habeis oído o leído por ahí que las hembras son más pequeñas que los machos. Salvando las diferencias de razas, y tomando como referencia el peso y no la altura, podemos afirmar que no hay ningunas regla que indique que las hembras son más pequeñas que los machos (recordar, hablamos de perros pequeños). Tanto el comportamiento como el tamaño no se ve influenciado por el sexo. Y quién afirme lo contrario, le retamos a que venga y de un sólo vistazo a nuestros pequeños nos indique cuál es el sexo de cada uno 😉

Tampoco tienen porqué engordar cuando se les esteriliza. La esterilización reduce la ansiedad y el metabolismo, por lo que el engorde no proviene de la esterilización propiamente dicha, sino del exceso de comida que le estamos dando sin saberlo a nuestro perro. Adaptándole la cantidad a esta nueva etapa o cambiándole a un pienso de esterilizados, mantendrá su peso saludable sin ningún esfuerzo.

Por último, no, los cachorros hembras no tienen porqué ser como la madre, y los machos como el padre. No hay correlación, como hemos visto arriba, es cuestión de genética y suerte.

Ciencia inexacta

El cálculo de peso de un cachorro es una ciencia inexacta. Se utilizan varios trucos para poder valorarlo, pero depende mucho de la experiencia del criador, de la raza, y del control que tenga del árbol genealógico, así como de factores ambientales que no puede controlar, tales como la alimentación que le de el cliente, o la reacción a la vacunas. Pero sí que hay un recurso muy utilizado y muy útil para poder dar rangos de peso futuro: el grafico de crecimiento, como el de aquí abajo, creado por www.todoperro.es.

El uso de este gráfico está muy extendido entre casi todos los criadores. Hay diferentes gráficas según si el perro es de tamaño pequeño, mediado o grande, y se adapta bastante bien a casi todas la razas. Es muy parecido a los usados para los niños, al lado izquierdo están los datos de peso, y en el plano inferior la edad del perro. Se debe ir marcando en las distintas edades el peso que obtuvo, y de este modo ver la curva de crecimiento obtenida. Como se puede apreciar, el cuarto mes será el de mayor crecimiento del cachorro, llegando a los seis meses a ser el 75% del peso que cogerá de adulto.

Para que este gráfico funcione, hay que ser muy sincero con la edad y el peso que tiene en ese momento (en ayunas, por la mañana). Pero como veremos a continuación, hay muchos factores que pueden alterar esa gráfica, por lo que, una vez más reiteramos que no es una ciencia exacta.

Cuestiones que afectan al peso

Todos los factores que describimos a continuación pueden afectar aumentando, reduciendo o incluso paralizando el crecimiento de nuestro cachorro. Cualquier alteración anómala de una gráfica prevista por más del 20%, debe ser consultado con el veterinario.

  • Genética

Punto numero 1, el más importante. La genética tiene gran parte de culpa en cómo somos y nos vemos, y de igual manera, también en los perros determinarán las características físicas y psicológicas que heredarán. Pero la genética es muy caprichosa, y no tan sencilla como estudiamos con Mendel y sus guisantes, y siempre puede haber sorpresas inesperadas. Aunque parezca imposible, es habitual que de padres estándar, salga un cachorro fuera de él (por lo alto o por lo bajo). Y es que al final no somos solo familiares de nuestros padres, sino también de los abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, tíos abuelos y primos lejanos.

Por otro lado, en la naturaleza, las camadas abundantes de los mamíferos son habituales porque la supervivencia de toda la camada suele ser complicada. Gracias a los criadores y el adelanto de la medicina veterinaria, somos capaces de sacar adelante cachorros que en la naturaleza morirían por su pequeñez u otras circunstancias. Estos pequeñajos puede que no sean miniaturas, solo cachorro miniaturizados, y al reproducirse de adultos, pueden (o no) transmitir esa característica física suya.

  • Salud

Primordial, número dos en importancia con respecto al peso. Si nuestro cachorro tiene una salud óptima, se encontrará en su peso ideal. Una anomalía en el corazón o los pulmones puede ser causa de un desarrollo corporal menor del que debería ser, causando un «falso» miniatura. este será un perro enfermo, por lo que antes que cualquier cosa, cuando vemos una variación sustancial en su gráfica de crecimiento deberemos descartar cualquier enfermedad o problema que pudiera ser su causa.

Un cachorro con parásitos internos y/o externos puede quedar también atrasado en su crecimiento. No solo eso, los parásitos puedes hacer peligrar su vida si no se les da los productos adecuados. Es por eso tan importante realizar una correcta desparasitación.

  • Alimentación

Punto número tres en importancia. Hay que alimentarles bien, pero en esta sociedad tan extraña, esperamos que con una mejor alimentación, nuestro perrito sea cada vez más pequeño. No queremos decir en ningún caso que debamos empeorar su alimentación a sabiendas, sólo indicamos que con una buena comida, se crece y se tiene mejor salud, indiscutiblemente. Los casos de malnutrición afectarán a los cachorros de igual manera que en los humanos, lo que creará la sensación falsa de que nuestro cachorro es un toy o miniatura, cuando realmente lo que necesita es que alguien se preocupe por él.

El exceso tampoco es bueno, como en el caso de un aumento de calcio en su alimentación que puede ser perjudicial. Lo mismo para otros minerales.

Por otro lado, por mucho que se publiciten los piensos en la tele, los piensos que uno puede adquirir en el supermercado suelen ser de una calidad bastante discutible. No los recomendamos en ningún caso, y siempre preferiremos que adquiráis su alimentación en el veterinario.

  • Vacunas y antiparasitarios

Increíble pero cierto. Tenemos más que comprobado que la semana en la que se les pone su primera vacuna, el cachorro no crece. Se paraliza su crecimiento. Después prosigue normalmente, pero esa semana puede dar un error a la hora de valorar su peso futuro. Las vacunas posteriores también le pueden afectar, pero no es tan habitual como en la primera, la puppy.

En menor medida, los antiparasitarios también pueden afectar, sobre todo con determinados productos que son más agresivos para eliminar eficazmente estos molestos bichillos.

  • Ejercicio

El ejercicio de un cachorro, a la par que necesario, es saludable. Una buena actividad diaria junto a una buena alimentación y un control veterinario estricto hará que nuestro cachorro se encuentre en las mejores condiciones físicas posibles. No es cuestión de meterle el primer día que le tengamos en casa tres horas de paseo, sino de asentar una buena base y aumentar los tiempos y la dificultad mientras crece, sin forzar su cuerpo en ningún momento.

El ejercicio hará que nuestro compañero de cuatro patas se vea más estilizado, pero su peso puede aumentar ya que ganará músculo.

Miniaturas

Queremos cerrar este post con una pequeña reflexión sobre los perritos miniatura. Un cachorro toy o miniatura no tiene porqué ser más enfermizo que uno estándar, ni mucho menos. Pero dependerá de cómo ha adquirido ese estado de «miniatura». Si es por enfermedad, parasitosis, malnutrición o consanguinedad, evidentemente será más propensos a enfermedades en el futuro. Pero si el cachorro es pequeño debido a una selección cuidada de su línea genética, y se encuentra en un estado de salud óptimo, su salud a futuro será el mismo que un cachorro de tamaño estándar.

La selección no es modificar genéticamente a los perros. Es elegir a los padres, mirando siempre su línea genealógica, su estado de salud, pruebas genéticas, carácter y demás particularidades, siempre en búsqueda de un cachorro lo más sano y equilibrado posible.